La localidad de Pruna vive una situación crítica a causa del fuerte temporal de lluvia y viento. Durante la pasada noche, sonó por segunda vez la alerta de emergencia en los móviles de los vecinos, tras una primera vez el día 4, cuando cayeron 215 litros. La situación ha obligado a tomar medidas, como el desalojo de una familia por el riesgo de derrumbe de una ladera sobre su casa. Otras dos viviendas afectadas se encuentran actualmente vacías. Los daños en las infraestructuras son cuantiosos. Al muro que provocó el desalojo se suma otro derrumbe en la calle Francia y otro en el recinto de la piscina. Las instalaciones municipales también han sufrido las consecuencias: el pabellón deportivo está anegado desde el día 4 y en las oficinas del campo de fútbol el agua cae por el techo. El propio despacho de la alcaldesa ha sufrido daños. Además, la carretera hacia el campo está cortada y se producen constantes desprendimientos de tierra. La alcaldesa ha expresado su pesar ante la magnitud de los daños. "La verdad que este temporal, yo creo que nos viene grande a todos los pueblos", ha manifestado, añadiendo que "se me parte el alma" al ver los destrozos. A pesar de calificar la situación de "un poquito desastre", asegura que todo el equipo municipal está trabajando "al pie del cañón las 24 horas" para gestionar la crisis y mantener informados a los vecinos. Por encima de los daños materiales, la alcaldesa sitúa la seguridad de las personas. "Lo importante es que no hemos perdido ninguna vida, y eso es lo que me importa a mí", ha declarado. Su principal preocupación es mantener las vías despejadas para garantizar la salida de vehículos de emergencia en caso de necesidad, asegurando tener una carretera "medio libre" para cualquier urgencia. La intensidad de las lluvias ha superado con creces todas las previsiones. La alcaldesa ha señalado la gran diferencia entre los 27 litros que se pronosticaron para el día 4 y los 215 litros que finalmente cayeron. En este sentido, ha agradecido la existencia de dos grandes obras contra inundaciones terminadas este año, ya que, según afirma, "si no, estuviera medio pueblo anegado".