Coimbra se prepara para evacuar a 9.000 vecinos ante el riesgo de inundación

El Ayuntamiento de Coimbra se prepara para evacuar a cerca de 9.000 personas de la zona centro de la ciudad en caso de que se confirme el pico de la inundación, previsto para primeras horas de la tarde. La alcaldesa, Ana Abrunhosa, teme que se produzca una «inundación centenaria» en la cuenca del río Mondego, un evento extremo que podría superar los registros históricos y obligar a retirar población de zonas urbanas. Aunque la noche anterior pasó «mejor de lo esperado», la alcaldesa confirmó que las autoridades siguen en «alerta máxima» y no descartan la necesidad de tener que evacuar personas si se agravan las condiciones meteorológicas y el nivel del agua continúa subiendo. Durante los últimos días ya han sido retiradas de las zonas rurales colindantes al río Mondego unas 3.500 personas. La expansión de las aguas ha cubierto terrenos agrícolas, accesos y garajes con más de dos metros de altura en algunos puntos, complicando la logística de los equipos de emergencia. Desde la Protección Civil han pedido a las personas tengan una maleta preparada con documentación, medicamentos, una muda de ropa y dinero en efectivo, junto con teléfonos cargados y contactos de emergencia disponibles, ante la posibilidad de evacuaciones rápidas dependiendo de la evolución meteorológica. Las continuas precipitaciones han provocado también la suspensión de la circulación ferroviaria en algunos tramos del país. Otro de los puntos críticos es la autovía A1, la principal carretera de Portugal que conecta Lisboa con Oporto. Desde la tarde del jueves permanece cortada al tráfico después de que un dique reventara a la altura de Coimbra, lo que provocó el desprendimiento de parte de la carretera. Los expertos advierten que la reparación completa tardará semanas. En el terreno, las Fuerzas Armadas han desplegado un dispositivo con cerca de 3 mil militares, apoyados por vehículos, embarcaciones y maquinaria pesada preparada para contener caudales, evacuar personas de las zonas anegadas, retirar escombros y restablecer servicios básicos. El Ejército Portugués y Marina trabajan en coordinación con la Protección Civil y están preparados para realizar evacuaciones y rescates acuáticos en puntos clave, incluyendo el uso de botes de salvamento en zonas donde el acceso por tierra es imposible. Los efectivos también se encargan de reforzar diques improvisados, instalar barreras de sacos de arena y apoyar a los servicios municipales en tareas de logística. La presa de Aguieira, situada al norte de Coimbra, se mantiene cerca del límite máximo de seguridad, lo que ha obligado a las autoridades a realizar descargas controladas de grandes cantidades de agua para evitar un desbordamiento descontrolado. El volumen de almacenamiento llegó a situarse cerca de los 125 metros de altura, apenas un metro por debajo de su capacidad máxima. Estas descargas han contribuido a aumentar aún más el caudal Mondego. La Unión de Barrios de Coimbra ha desplegado seis equipos que están recorriendo el centro de la ciudad para avisar a comerciantes y vecinos con el objetivo de que retiren sus bienes de los bajos y los coloquen en un lugar seguro, como confirmó el presidente de la organización, Carlos Pinto. «De momento, las personas no quieren salir de sus casas, pero estamos avisando a los dueños de restaurantes, tiendas y a los vecinos que guardan sus coches en garajes subterráneos para que los muevan cuanto antes», explicó. Coimbra es la mayor ciudad del centro de Portugal y en su universidad estudian cerca de 25 mil alumnos. Ante la gravedad de la situación, el municipio ha activado medidas preventivas como el cierre de la Universidad y de los colegios durante este viernes. Dieciséis personas han perdido la vida como consecuencia del paso de las depresiones Kristin, Leonardo y Marta, que han provocado cientos de heridos, desalojados y daños materiales en viviendas, infraestructuras y servicios. En otros puntos del país, se repiten las inundaciones, carreteras cortadas y derrumbes. El número de personas sin suministro de electricidad volvió a subir a 45 mil debido a nuevas averías provocadas por las inundaciones, la mayoría concentradas en la zona centro. En localidades como Leiria y Marinha Grande hay casas que llevan sin luz desde el pasado 28 de enero. El Gobierno de Luis Montenegro ha prolongado la situación de calamidad hasta el próximo día 15 para 68 municipios y ha anunciado un paquete de medidas de apoyo valorado en hasta 2.500 millones de euros, destinado a la reconstrucción, ayudas directas a familias y empresas, y la recuperación de infraestructuras esenciales. La ministra de Interior lusa , Maria Lúcia Amaral, dimitió esta semana, tras las críticas por la gestión de la crisis provocada por el temporal que se arrastra desde finales de enero.