El tren de borrascas que afecta Galicia desde el inicio de este año está dejando una situación "extraordinaria" en el ámbito meteorológico, con números que sorprenden. Desde el 1 de enero solo hubo en la comunidad cuatro días sin avisos meteorológicos y una única jornada, el 4 de enero, en la que no llovió en ningún punto. Los temporales, por su parte, generaron un reguero de incidencias, 7.613 en las últimas 3 semanas, y ha caído tanta agua que podría abastecer a todos los gallegos durante nada menos que 113 años. Las precipitaciones han sido el doble de los valores normales.