El presidente del Puerto de Málaga en COPE sobre la opción de que las esculturas de Ginés Serrán no se coloquen: "Esa posibilidad siempre existe, evidentemente"

La instalación de las esculturas de Ginés Serrán a la entrada del Puerto de Málaga, prevista para mediados de febrero, ha quedado paralizada. La Autoridad Portuaria ha decidido posponer la colocación de las obras hasta la celebración de un consejo extraordinario monográfico que revaluará un proyecto marcado por la controversia, a pesar de que los pedestales, con un coste de casi 70.000 euros, ya están prácticamente terminados. El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, ha explicado que la decisión de convocar este consejo extraordinario responde a la polémica surgida en las últimas semanas. Aunque el proyecto se aprobó en junio de 2025, la controversia no estalló hasta siete meses después, a mediados de enero, con un comunicado de la Academia de Bellas Artes de San Telmo que Rubio ha calificado como "irrespetuoso e incendiario". A estas críticas se sumaron las de otras entidades como el Ateneo de Málaga, cuestionando tanto la ubicación como la estética de las piezas. Ante esta situación, y aunque defiende la legalidad del proceso inicial, el puerto busca que los consejeros puedan volver a pronunciarse. "Como no podemos ignorar esa polémica, y como entiendo que algún consejero que votó a favor en su día quiera reconsiderar su voto, se les da la oportunidad de pronunciarse en un consejo extraordinario", ha señalado Rubio. El presidente del Puerto ha sido tajante al defender la tramitación original, asegurando que las acusaciones de irregularidades "son rotundamente falsas". Según ha afirmado, en el último consejo ordinario todos los miembros, a excepción del representante de UGT, "admitieron y aceptaron que efectivamente disponían de toda la información y que votaron en consecuencia". La consecuencia más drástica de este nuevo giro de guion es que la instalación de las esculturas podría no llegar a producirse nunca. Preguntado directamente por esta cuestión, Carlos Rubio ha admitido que la anulación del proyecto es una opción real. "Esa posibilidad siempre existe, evidentemente", ha reconocido, aunque ha matizado que, tras el último debate, confía en que los consejeros apoyarán la nueva propuesta. La nueva propuesta que se votará consiste en modificar el plan original para limitar la presencia de las esculturas a una exposición temporal de seis meses. Para formalizar este cambio, la Autoridad Portuaria está a la espera de un informe jurídico que permita convocar la sesión definitiva. "Espero que en una semana o dos, todo lo más, podamos tener ese consejo", ha adelantado Rubio. Este movimiento pretende dar una salida a la encrucijada actual, permitiendo a quienes se opusieron en su día "que tengan que justificarse ante sus organizaciones y quieran votar de otra manera". Sin embargo, la decisión pone en jaque una inversión ya ejecutada, pues los pedestales de hormigón ya son una realidad visible en la Plaza de la Marina. Sobre este punto, Rubio ha justificado que la construcción no se paralizó porque "esta polémica surge cuando los pedestales ya se están construyendo". Según el presidente del Puerto, ya se ha contactado con el escultor, Ginés Serrán, quien habría aceptado esta nueva condición de una exposición temporal de seis meses. La decisión final, no obstante, queda supeditada al resultado de la votación del consejo, que se antoja decisiva para el futuro artístico de la entrada al recinto portuario. Finalmente, Carlos Rubio ha querido hacer una aclaración sobre una de las críticas más recurrentes: el tamaño de las obras. "Se habla todo el rato de esculturas gigantes, y yo creo que hay que esperar a verlas, porque hasta ahora hay mucha gente que está criticando las esculturas sin haberlas visto", ha defendido. En su opinión, "el calificativo gigante no creo que sea el adecuado", y ha lamentado que el debate se haya producido sin que los críticos acudieran al taller del artista para ver las piezas, pese a que este tenía "las puertas abiertas".