La gestión de los recursos hídricos no convencionales da un paso clave en la cuenca del Segura. Por primera vez, la concesión de aguas desaladas procedentes de la planta de Escombreras entra en fase de información pública, abriendo la puerta a la asignación de hasta 22,85 hectómetros cúbicos anuales destinados a usos productivos, cinco años después de que se interrumpieran los envíos. La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha sometido a información pública el expediente para otorgar concesión de aguas desaladas procedentes de la instalación desalinizadora de agua de mar (IDAM) de Escombreras, con un volumen máximo de 22.854.747 metros cúbicos al año. Se trata de recursos destinados principalmente al regadío agrícola, así como a usos ganaderos e industriales.