La Policía Local interceptó el pasado miércoles por la tarde a un menor de 13 años cuando conducía el vehículo de su madre, que había quedado estacionado sobre la acera y con el motor en marcha mientras ella recogía una compra. Los hechos se produjeron en la calle Aragón. Un agente fuera de servicio que circulaba por la zona detectó un turismo conducido por un joven que aparentaba ser menor de edad y alertó al 092. De inmediato, una patrulla se desplazó al lugar. A su llegada, los efectivos observaron al menor circulando marcha atrás durante aproximadamente 150 metros, realizando una maniobra antirreglamentaria que suponía un riesgo tanto para el resto de usuarios de la vía como para él mismo. El vehículo fue interceptado y los agentes comprobaron que el único ocupante era el menor, que se encontraba al volante. En ese momento se personó la titular del coche, madre del niño, en un evidente estado de nerviosismo. Según explicó, había dejado el vehículo detenido sobre la acera y con el motor encendido para recoger una compra, permaneciendo su hijo en el asiento del copiloto. La Policía Local recordó que el menor carece de cualquier tipo de autorización para conducir y que la actuación de la responsable del vehículo generó una situación de riesgo y desprotección para el propio menor y para terceros. Los agentes de Seguridad Vial pondrán los hechos en conocimiento de la autoridad judicial competente.