Hay relaciones humanas que no se atreven a existir, no porque no sean intensas, sino porque no soportarían el peso del mundo que les rodea. WhatsApp permite amar sin pagar ese precio, es el lugar ideal para ese tipo de vínculos, es un territorio sin suelo en el que no es necesario ser valiente, basta con aparecer y desaparecer como una criatura abisal en un acuario ortopédico.