El presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Juan Manuel Manso, ha comparecido para detallar las graves afecciones del temporal en Burgos, que han obligado a cerrar varias instalaciones deportivas por motivos de seguridad. Además, ha presentado un ambicioso plan de inversión de más de 7 millones de euros para atajar el mal estado generalizado de las calles, un problema que, según ha insistido, el equipo de gobierno ya tenía previsto afrontar antes de las recientes borrascas. El polideportivo Mariano Gaspar ha sido clausurado después de que el viento desprendiera dos placas de la cubierta. Tras la inspección de los bomberos, se constató que existían más daños, por lo que permanecerá cerrado hasta que se complete una revisión exhaustiva la próxima semana. Manso ha explicado que no se puede arriesgar la seguridad de los usuarios y que una plataforma elevadora llegará el lunes para evaluar y reparar los desperfectos. A esta clausura se suma la del frontón 2 del Talamillo, debido a una importante entrada de agua que impide la práctica deportiva y obliga a revisar la cubierta. Por su parte, el frontón de San Pedro y San Felices, cerrado el pasado martes por humedades, se ha reabierto de forma limitada solo para reservas realizadas previamente. La situación en el polideportivo El Plantío también es complicada, ya que el mal tiempo impide limpiar los pesebrones de la cubierta para solucionar las goteras existentes. En cuanto al estado de las vías, Manso ha reconocido el malestar ciudadano y ha admitido que las reparaciones actuales son ineficaces. “Las reparaciones duran dos o tres horas porque pasa un autobús o un camión y lo levanta inmediatamente”, ha lamentado. Por ello, ha pedido paciencia a los ciudadanos y ha asegurado que el equipo de gobierno “sí tiene un plan” que se diseñó en septiembre, mucho antes del temporal. El plan contempla una inversión superior a los 7 millones de euros destinada íntegramente al mantenimiento. Este presupuesto incluye una campaña ordinaria de aglomerado por valor de 745.000 euros, un contrato de refuerzo de firmes y materiales por casi 2,7 millones, y una campaña extraordinaria de aglomerado dotada con 2,5 millones de euros. A esto se suman partidas para aceras, reparaciones específicas y nueva maquinaria. Manso ha justificado los actuales trabajos de bacheo, pese a las críticas. “La gente opina que es una chapuza, no se puede hacer de otra manera en tanto no mejoren las condiciones climatológicas”, ha defendido. Las campañas de asfaltado más completas, que abarcarán unas 18 calles en la fase ordinaria y cerca de 21 en la extraordinaria, no podrán comenzar antes del mes de mayo debido a los requisitos técnicos del aglomerado. El presidente de Urbanismo ha adelantado que la calle La Bureva, en el polígono industrial, será una de las vías reparadas en la campaña extraordinaria, atendiendo a las demandas sindicales y empresariales. Además, parte de la inversión prevista para el bulevar del ferrocarril se reasignará para actuar en la carretera de Arcos, que se encuentra “en mal estado desde hace muchos años”. Manso también ha señalado a un culpable directo del deterioro de muchas aceras y calzadas: las raíces de los árboles, especialmente de los plátanos. Ha calificado la situación como un “gravísimo problema” y ha explicado cómo las raíces levantan imbornales y firmes, como ocurre en la Avenida Palencia o en la Avenida del Arlanzón, impidiendo la correcta evacuación del agua. El concejal ha sido claro en su opinión: “Odio ese tipo de árbol, quiero árboles autóctonos”. Ha anunciado que, pese a las diferencias de criterio con el área de Medio Ambiente, se van a eliminar plátanos en algunos puntos de la ciudad para sustituirlos por especies más adecuadas. La futura reparación de la Avenida del Arlanzón, ha asegurado, “pasará por la eliminación de una parte importante de sus plátanos”.