El pasado año el hospital universitario Reina Sofía de Córdoba llevó a cabo 27 trasplantes de corazón, de los que 4 beneficiaron a niños. Uno de estos 4 injertos cardiacos pediátricos fue pionero en Andalucía, el primero pediátrico de corazón ABO (con donante y receptor incompatibles), una nueva posibilidad de trasplante teniendo en cuenta que existe escasa mortalidad infantil y menos opciones de donación de órganos, sobre todo en los menores de un año, que es la franja de edad en la que estaba el receptor de este innovador injerto realizado en Córdoba.