El catedrático Jorge Olcina analiza el clima "extremo" en Valencia y propone medidas para adaptarnos

El inicio de año 2026 en la Comunidad Valenciana está dejando una serie de hitos meteorológicos que evidencian una alteración significativa del clima. Así lo ha analizado Jorge Olcina, catedrático de análisis geográfico regional de la Universidad de Alicante y experto en riesgos naturales, en el programa 'Herrera en COPE Valencia' con Isabel Moreno. Olcina ha valorado la actual situación de inestabilidad, marcada por una concatenación de fenómenos extremos. En tan solo mes y medio, la región ha vivido el Día de Reyes más frío desde 1985, el tercer enero con menos insolación del siglo XXI y, de forma insólita, una noche tropical en pleno febrero, con temperaturas que no bajaron de los 20 grados. A esto se suman 9 borrascas encadenadas, el periodo más largo de viento seguido desde 1981 y una reciente alerta especial de Emergencias por temporal, dibujando un panorama que Olcina califica de preocupante. El catedrático ha explicado que lo que estamos viviendo encaja con lo que "los modelos climáticos nos estaban señalando, especialmente en la zona nuestra mediterránea, que tendemos hacia un clima un poco más extremo". Aunque la región tiene experiencia en eventos severos, Olcina subraya que "el cambio climático incrementa la frecuencia de desarrollo y la intensidad de los mismos", un fenómeno que ya se está notando en los últimos años. La inusual noche tropical en febrero se debe, según el experto, a las frecuentes situaciones de vientos de poniente que, aunque dejan poca lluvia, disparan los termómetros. "Hemos pasado algunas jornadas de poniente con máximas al mediodía de de 22, 24 grados, en puntos de la costa valenciana, y noches en las que el termómetro no ha bajado de 20 grados", ha detallado Olcina. Jorge Olcina ha sido tajante al afirmar que estamos ante una nueva realidad climática. "Nos tenemos que acostumbrar a que el clima que estamos viviendo en los últimos años ya no es el que teníamos hace 30 o 40 años", ha señalado. Este cambio se debe al efecto del calentamiento global, que en esta zona cobra un aspecto singular "con un mar Mediterráneo que se ha calentado mucho", distorsionando todos los registros. "Nuestro clima ya no es el mismo y además sigue evolucionando", ha sentenciado. Ante este escenario, Olcina ha insistido que la única vía es la adaptación. Propone medidas en múltiples frentes, desde obras de infraestructura para mitigar inundaciones, como las que se plantean para el Barranco del Poyo, hasta la ordenación del territorio para "evitar ocupar espacios que presenten riesgo". También considera fundamental la educación de la sociedad y la adaptación del sistema de emergencias "a esta nueva realidad climática". Preguntado sobre si hemos cruzado una línea de no retorno, el catedrático se muestra cauto: "Quiero creer que no, pero es verdad que tenemos que empezar a actuar". Admite que, como proceso global, no se esperan buenas noticias a corto plazo porque "seguimos emitiendo muchos gases que son los que están incentivando este proceso de calentamiento". Por ello, insiste en que lo que queda es "asumir esta condición climática nueva y empezar a trabajar".