El hidrógeno siempre ha sido la promesa del futuro limpio. Ahora, una empresa japonesa acaba de demostrar que puede integrarse al presente. El nuevo motor de Kawasaki combina gas natural e hidrógeno en un solo sistema, reduciendo emisiones y funcionando con las mismas redes energéticas que ya existen. Una solución práctica para un cambio que parecía imposible.