La autovía A-66 ha reabierto al tráfico en el norte de la provincia de Cáceres después de permanecer cortada durante casi 24 horas en sentido Sevilla. Un desprendimiento de rocas y tierra, ocasionado por las recientes inclemencias meteorológicas, ha sido el causante de la interrupción. El desprendimiento se produjo este jueves a las 16:40 horas entre los kilómetros 427 y 436. Como consecuencia, las autoridades habilitaron un desvío por la N-630 a la altura de Baños de Montemayor, permitiendo la reincorporación a la autovía en Aldeanueva del Camino. Este incidente se suma a los daños que la sucesión de borrascas ha provocado en la región. En la actualidad, una treintena de carreteras de las dos provincias extremeñas permanecen afectadas por los daños, algunas de ellas con cortes totales o parciales al tráfico.