El Gobierno estadounidense, al mando de Donald Trump, ha retirado este viernes las sanciones impuestas al petróleo venezolano, autorizando así a compañías como Repsol, entre otras, a comenzar a comercializar en Caracas. Esta decisión se produce después de la primera visita de un miembro de la Administración de Trump a Venezuela, el secretario de Energía, Chris Wright, quien ha mantenido una reunión con la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez. Al tiempo, cabe recordar que, a principios de enero, la Casa Blanca citó a distintas compañías petroleras (Chevron Corp., Exxon Mobil Corp. y ConocoPhillips o Repsol) en Washington para mantener un encuentro sobre este escenario, el cual ya ha adoptado el primer paso según los planes del magnate. Desde que las fuerzas estadounidenses entraron en territorio venezolano y capturaron a su presidente, Nicolás Maduro y su mujer, ahora detenidos y en espera a juicio por presuntos delitos de narcoterrorismo, Trump dejó en claro sus aspiraciones en cuanto al petróleo del país caribeño, estimando que las autoridades de Miraflores entregarían "entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad", una cantidad que, según garantizó en su momento, sería "controlada" por él mismo. Noticia en ampliación