El futuro del centro de exámenes de la DGT en Requena ha generado preocupación entre las autoescuelas de la comarca. La necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos y cambiar los exámenes teóricos de papel a un formato digital ha puesto en jaque la continuidad del servicio, lo que ha provocado un cruce de declaraciones entre el sector y el consistorio. Las autoescuelas han expresado su gran preocupación por la lentitud del proceso. Miguel Juanes, como portavoz de uno de los centros afectados, ha señalado que temen que la Jefatura Provincial de Tráfico de Valencia "se canse y nos elimine la zona de examen de Requena". Critican que, mientras otros centros desplazados ya están casi listos para operar digitalmente, en Requena "no hemos firmado todavía ni con DGT". Esta incertidumbre ha llevado a las autoescuelas a pedir celeridad, ya que consideran que "si no hemos firmado nada, está todo en el aire, al final son palabras y conversaciones". Por su parte, el teniente de alcalde de Requena, Joaquín González, ha respondido a estas inquietudes detallando el plan municipal. González ha explicado que, tras su llegada al cargo, se iniciaron conversaciones con la DGT y se comprometió a habilitar un espacio. El proyecto consiste en la reforma integral del retén de la Policía Local, donde se construirá un "aula exclusiva, informatizada, para hacer los exámenes", con instalaciones mejoradas y un acceso independiente para los alumnos. El concejal ha justificado el retraso en la necesidad de redactar el proyecto, realizar la valoración económica y cumplir con los trámites administrativos preceptivos. Aunque se preveía llevar el convenio al pleno de febrero, "por falta de crédito" se ha pospuesto a marzo. Sin embargo, ha asegurado que existe un acuerdo con la DGT para formalizarlo durante el primer trimestre de 2026, según el cual "en el primer trimestre de 2026 se firmará el acuerdo". Joaquín González ha sido tajante al confirmar los plazos y ha asegurado que es "seguro cierto al 100 por 100" que el convenio se aprobará en el pleno de la primera semana de marzo. Una vez firmado, el consistorio dispondrá de 12 meses para ejecutar las obras, aunque la adecuación del aula se considera una actuación prioritaria y rápida. Este compromiso busca disipar la "incertidumbre que se está generando" y garantizar la permanencia del servicio en la localidad.