¡Feijóo, Abascal, Ayuso! tranquilos, no preocuparos lo más mínimo por Gabriel Rufián. Cuando uno decide saltar al Coso Romano desde la izquierda como si fuera Máximo o el mismísimo Espartaco, siempre al final termina siendo devorado por otros gladiadores que no quieren compartir arena ni protagonismo.