Santiago Domínguez Besada, el escultor gallego que da vida a la piedra en Galicia y el mundo

De niño no podía intuir que con el tiempo se convertiría en un escultor llamado a dar vida a la piedra tanto en Galicia como fuera. Sus inicios se remontan a la Escola de Canteiría de Poio a finales de la década de los 90, con una pasión especial por el volumen. Tras completar su formación, las oportunidades para Santiago Domínguez Besada surgieron rápido. Una de ellas le llevó a Sepúlveda (Segovia) para trabajar en las esculturas que el artista Ramón Chaparro realizaba para la fachada de la Catedral de la Almudena. Ese y otros proyectos dieron inicio a una carrera que brilla con luz propia y que luce tanto en espacios públicos como particulares.