Una fuga radiológica, un artefacto con material químico o un incidente biológico en un espacio público exigen una respuesta inmediata y milimétrica. Para afrontar ese tipo de escenarios de alto riesgo, la Guardia Civil ha reforzado en Andalucía la preparación de sus primeras unidades de intervención con una formación específica dirigida a actuar frente a emergencias nucleares, radiológicas, biológicas y químicas.