Demagogia contra la evidencia

Donald Trump ha asestado un golpe brutal a la ciencia al revocar el histórico “dictamen de peligro” impulsado por Obama en materia climática, sustento de las normas de protección ambiental de Estados Unidos. Aquella norma, presentada hace 16 años, reconocía los gases de efecto invernadero como nocivos y establecía límites claros a sus emisiones en vehículos y motores. En la estrategia de construir un mundo desregulado, Trump es despótico e irresponsable. Ejerce el poder a capricho de su propia ignorancia miope por el interés cuando alardea de ahorrar miles de dólares por coche y de liberar a la industria de trabas.