Dos meses después de aquel gesto sencillo en la Vía Musicorum, el pasado 10 de diciembre, Mérida no ha olvidado a Robe Iniesta. No ha vuelto a llenarse de flores y velas, pero la imagen del vinilo de piedra con su nombre (en la calle José Ramón Mélida) ha quedado como punto de recuerdo desde el homenaje espontáneo que sus seguidores le rindieron el miércoles 10 de diciembre, el día en que se conoció su fallecimiento.