EEUU y Europa se encuentran en Múnich con Trump como protagonista ausente y al que los líderes europeos aprietan para que decida qué relación quiere
Entre líneas: Macron mantiene su línea dura: defiende que "hemos aclarado lo que queremos hacer para nosotros" y reivindica que la UE "no es una construcción pasada de moda".