Apenas mes y medio. Es el tiempo que separó la alegría de Lindsey Vonn al convertirse en la esquiadora de más edad en ganar una prueba de la Copa del Mundo y la desesperación de romperse el ligamento cruzado anterior en una bajada en Crans-Montana. La lesión, a una semana de los Juegos Olímpicos de Invierno , parecía descartar su participación en Milán-Cortina, pero la deportista estadounidense decidió tirar de épica y concederse una última oportunidad. No hubo suerte: tras doce segundos en la pista sufrió una nueva caída que la ha obligado a pasar cuatro veces por el quirófano . A sus 41 años y tras casi seis retirada de la competición antes de regresar a finales de 2024, Vonn se ha sometido este viernes a su cuarta cirugía programada tras el accidente en el que se rompió la tibia inzquierda y que frustró sus esperanzas de gloria en los Juegos. Sin embargo, no será la última intervención, pues tendrá que someterse a una quinta en Italia y a una sexta ya de vuelta en Estados Unidos , según ha informado la propia esquiadora desde el hospital. «Por fin me siento más yo misma, pero aún me queda un largo camino por recorrer », ha afirmado una Vonn visiblemente cansada en un vídeo en Instagram, en el que ha agradecido el apoyo y los regalos de sus amigos y seguidores. La deportista ha publicado este mensaje desde el hospital de Treviso, donde permanece ingresada desde la caída y donde será intervenida de nuevo este sábado. En la grabación, la atleta ha confiado en que «todo salga bien» en la quinta operación para, así, poder regresar a casa en Estados Unidos, donde necesitará una sexta intervención. «Así es más o menos mi situación actual. Estoy en el hospital, prácticamente inmovilizada , pero tengo muchos amigos y familiares que vienen a visitarme», se ha consolado. Vonn, campeona olímpica de descenso en 2010, se fracturó la tibia de la pierna izquierda en los Juegos mientras intentaba conseguir una medalla tras romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla de la misma pierna el mes pasado. La estadounidense había reanudado su carrera a finales de 2024, tras casi seis años retirada, y era considerada una de las grandes favoritas en Milán-Cortina antes de sufrir la lesión en Crans Montana (Suiza) antes .