A pesar del mal tiempo y las previsiones inciertas para los próximos días, la comarca ya respira el ambiente festivo de estas fechas, con la música o el inconfundible aroma a orejas y filloas anunciando que la espera para el Entroido ha terminado. La ciudad del Lérez se transformó para recibir a su majestad del Carnaval, el Rei Urco, dando comienzo a una de las celebraciones más esperadas por decenas de incondicionales que en las últimas semanas han multiplicado preparativos, ensayos y pruebas de disfraces.