El Ayuntamiento de Cádiz ya piensa en el futuro del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC). Tras una edición calificada como "accidentada" y "complicada", el alcalde, Bruno García, ha manifestado la intención del consistorio de aprender de las dificultades vividas para mejorar el certamen del próximo año. El desarrollo del COAC 2026 se ha visto afectado por diversas incidencias, como la alerta naranja por temporales y el accidente ferroviario de Adamuz, y un calendario que ya de por sí era "muy apretado". A pesar de los contratiempos, el concurso ha salido adelante gracias a la capacidad de adaptación de todas las partes implicadas. Así lo ha reconocido la concejala de Fiestas, Bea Gandullo, quien ha agradecido el esfuerzo de los trabajadores, la organización y, especialmente, de las propias agrupaciones. Por su parte, el alcalde ha destacado que la "generosidad" de los romanceros y la cantera, que permitieron reajustar las sesiones, ha sido clave para solventar los problemas. De cara al futuro, el regidor gaditano ha asegurado que se tomará nota de lo ocurrido. "Aprendemos cosas", ha afirmado Bruno García, antes de anunciar los siguientes pasos. "El año que viene, pues intentaremos con la mesa del carnaval del concurso, pues ajustar un poco, a ver cómo podemos mejorar el curso", ha señalado, abriendo la puerta a cambios en la organización del certamen. Con la final del Gran Teatro Falla se abre un periodo de disfrute en las calles, una explosión de alegría que el alcalde ha comparado con "si vinieran los Reyes Magos] a la ciudad de Cádiz". En este sentido, ha animado a la ciudadanía a disfrutar del carnaval en la calle tras un "mes muy complicado". La concejala de Fiestas, Bea Gandullo, ha invitado a todos a participar en una "programación muy amplia con la copla como protagonista" y un "cartel cultural de conciertos maravillosos". Sin embargo, también ha hecho una petición clara para que el foco se mantenga en la esencia de la fiesta: "Que no vengan a beber, que no vengan a hacer botellón, que vengan a escuchar las coplas". Durante la final, tanto el alcalde como la concejala lucieron tipos con un significado especial. Bruno García rindió un doble homenaje con su disfraz: por un lado, a la mítica chirigota "Una chirigota con clase", que cumple 30 años de su primer premio; y por otro, a la forma en que se vivía antes el carnaval, grabando las coplas en [cintas de cassette TDK]. Por su parte, Bea Gandullo ha explicado que su tipo, elaborado con materiales reciclados, homenajeaba una efeméride de hace 50 años. Su disfraz incluía referencias a "Los hombres del mar" y a la emblemática Puerta de la Caleta de la ciudad.