Atracar en Montevideo es entrar sigilosamente por una puerta ancha que nadie cierra con llave. El paisaje se transforma desde el océano azul hasta el Río de la Plata, un inmenso espejo de agua que engulle al viajero con su luz pálida y magnética. La ciudad nos recibió con una calma heredada de siglos de calma rioplatense. Las calles, de un ritmo pausado, saben que cada persona lleva en su interior un compás propio. Y en esa danza tranquila, la Agrupación Aérea Expedicionaria Plus Ultra ha encontrado, quizás, un espacio donde mostrar no solo su precisión técnica, sino, también, su calidad humana. Vi crecer al capitán Víctor Fernández González. Nos formamos en el mismo colegio, el Colegio El Carmelo de... Ver Más