Papel

Algunos países de Europa del Norte regresan a los libros de papel en las escuelas. Dan marcha atrás en el uso intensivo y descomunal de dispositivos digitales en educación y vuelven a priorizar los libros en papel, sobre todo en las etapas más tempranas de la formación. Los casos más visibles son Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca. Pero no solo ahí queda la cosa, algunos centros de Australia, varias escuelas en Reino Unido o incluso varios colegios privados en Silicon Valley realizan ya una tendencia parecida: volver al papel para mejorar la concentración y la comprensión profunda. Los motivos principales, algunos ya los hemos mencionados: descenso en comprensión lectora, falta de concentración, habilidades básicas de escritura a mano deficientes y preocupación por el exceso de pantallas. La digitalización excesiva en el aprendizaje provoca efectos negativos que ya están más que demostrados. No se pretende eliminar la tecnología por completo, pero se relega a un papel secundario buscando un equilibrio mucho más moderado y consciente.