Politización

Si vas a ver la última de Torrente y te ríes eres extrema derecha, puesto que el tipo últimamente da señales aunque no muy claras de cojear de ese pie. Si vas y dices que es un truño, eres extrema izquierda. Si odias a Bardem, eres de derechas. Si te encanta, eres de izquierdas. Si te gusta Banderas, de derechas, si no, al revés. Y así con un carro, ya sea en el cine, la televisión, la prensa, el deporte, la música y prácticamente con todo el espectro de la vida social. No sé en qué momento se comenzó a gestar esta deriva pero confieso que a mi tanta política metida hasta en el último recoveco de la vida me tiene entre harto, aburrido y desorientado.