En el pueblo de Puerto de Vega , una población marinera postal en el Occidente asturiano -franja que va desde el río Nalón hasta la frontera con Galicia- , la pesca es cuestión de familia, ya sea con lazos de sangre de por medio o sin ellos. Los patrones bautizan las embarcaciones con el apellido (Istillarty, por ejemplo) o la unión de los nombres de mujeres o hijos (otra de las naves se llama Saramar, que une a Sara y María). Además, los pescadores se conocen como si fueran hermanos: apenas un puñado de embarcaciones continúa dedicándose a la captura del pulpo de forma artesanal, un referente no sólo en la región, sino en toda España, por la calidad del... Ver Más