El Casco Vello se metió en una máquina del tiempo: vivirá en 1809 hasta el domingo 29 de marzo con la celebración de la fiesta de la Reconquista, de interés turístico nacional. La representación en la Praza do Berbés de la destitución de la corporación municipal por afrancesada y la entrada de las tropas de Napoleón marcó el inicio de esta cita, una de las más esperadas en el calendario olívico.