El mes de marzo glorioso e inmaculado del Unicaja, en la Liga Endesa y en Europa, echó este sábado su primer borrón. Después del guantazo a mano abierta recibido a mediados de febrero en la Copa del Rey de Valencia, el equipo había reaccionado a lo grande: con cuatro victorias seguidas, con un baloncesto muy reconocible y con una imagen que recordaba bastante la del pasado reciente y glorioso de títulos y felicidad. La Laguna Tenerife acabó de un plumazo con ese cuento de hadas.