Complicidad culpable

Suelo pensar que alrededor de los villanos pulula una pléyade de cómplices taimados, sin cuyo peloteo y silencio culpable los malos caerían antes y sembrarían menos semillas del mal. Los que ríen las gracias, lamen botas (o lo que sea) y disimulan las atrocidades son tan culpables como el culpable absoluto, por más que se aparten de la escena del crimen cuando llega la policía.