Oda al Proceso

Cada día nos despertamos con un nuevo logro de la Inteligencia Artificial: Gemini redacta contratos legales que superarían con nota un examen de abogacía; Claude Code detecta vulnerabilidades antes de que el programador termine su café; Midjourney crea portadas dignas de galería en cuestión de segundos; Sora genera escenas cinematográficas foto-realistas a partir de una simple frase; ChatGPT explica física cuántica con paciencia pedagógica o compone sonetos al estilo de Quevedo; AlphaFold predice la estructura de proteínas con una precisión que redefine la biología... la lista parece alargarse cada semana y aunque los nombres de los sistemas cambien, el mensaje es similar: la Inteligencia Artificial vuelve a superarse y, por ende, a superarnos.