El metano de la digestión del ganado representa más de la mitad de todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del sector agroganadero en Galicia, y cerca del 7% de todos los GEI de la comunidad. Lo producen todos los rumiantes, como las ovejas y las cabras y, especialmente, las vacas, a través de la digestión de sus alimentos. Y lejos de lo que se puede llegar a creer, su principal fuente son los eructos, a través de los que liberan el 95% de este gas, en contraste con el 5% que expulsan a través de sus flatulencias. Así, cada día, una vaca lechera gallega puede emitir metano equivalente a 8 kilos de CO2, una cantidad comparable a alrededor de dos tercios de las emisiones diarias de un turismo medio. Este gas es, a su vez, responsable del 20% del calentamiento global causado por emisiones de GEI relacionadas con la actividad humana.