Cantó en su momento que pudo tenerlo perdido, pero a Joan Ramon Bonet no le falta ni una sola pizca de amor. Ayer lo comprobó de primera mano en el Teatre Principal d’Inca, donde fue homenajeado por algunos de sus compañeros en Els Setze Jutges, importantísima agrupación de la Nova Cançó en la que fue el primer mallorquín integrante y en la que después le acompañaría su hermana, Maria del Mar Bonet. Anoche, ante un auditorio abarrotado, ambos se fundieron en un abrazo colectivo y fraternal en el que no faltaron nombres como Joan Manuel Serrat y Francina Armengol, entre otros.