Kike Barja volvió a ser decisivo para que Osasuna encadenara 35 partidos de Liga seguidos marcando en El Sadar y se reencontrará con el triunfo tras tres jornadas sin conocerlo. El extremo salió desde el banquillo como primer cambio, relevó a Aimar Oroz, casi nada, y a 10 minutos del final del partido (16 en realidad, porque luego hubo 6 de añadido) pudo un centro con su pierna derecha que Budimir envío de cabeza dentro de la portería de un Gazzaniga que hasta ese instante lo había parado todo.