Victoria de Casademont Zaragoza ante San Pablo Burgos por 10 puntos, 108 a 98. Un triunfo que supone el primero de Joan Plaza en el banquillo zaragozano (tras dos derrotas fuera de casa) y que se consigue además, ante el ex entrenador rojillo Porfirio Fisac que fue recibido con aplausos por la Marea Roja. Los zaragozanos encarrilaron la victoria desde los primeros instantes. Pronto se llegó al 15 - 9 y a medida que pasaban los minutos, los rojillos fueron imponiéndose desde el juego exterior. El primer cuarto terminó con un acierto desde el triple del 72%, destacando los 4 triples de Washington, tres de ellos consecutivos para hacer el 35 a 17 en el marcador. El papel de Koumadje en el rebote defensivo tambien fue clave para dejar la anotación de San Pablo por debajo de los 20 puntos al término de los diez primeros minutos: 35 - 19. El segundo cuarto comenzó con Casademont inspirado de nuevo desde el tiro exterior. Todas sus canastas sumaron de 3 en los primeros cuatro minutos para llegar así a los 20 puntos de ventaja: 47 - 27. Al acierto desde el triple, se sumó también la puntería desde el tiro libre con un acierto del 83% para que los de Joan Plaza llegasen al descanso ganando por 23 puntos: 58 - 35. San Pablo Burgos metió una marcha más tras el descanso. Un parcial de 0 a 5 seguido de otro de 0 a 9 llevó el marcador hasta el 65 - 55. Yusta y Robinson intentaban recuperar la ventaja de Casademont, pero un triple de Dani Diez acercaba a los visitantes a 8: 73 - 65. Una ventaja de 8 con la que los rojillos llegaron a los últimos diez minutos de partido: 78 - 70. En la recta final del partido, San Pablo siguió recortando distancias y Washington salió al rescate de Casademont de nuevo desde el triple: 89 - 76. Los de Fisac llegaron a ponerse a 7 (95 - 88), pero Foreman anotó un 2 + 1 para dar tranquilidad a los rojillos en los últimos tres minutos: 98 - 88. Los zaragozanos lograron mantener su ventaja en los últimos minutos para terminar ganando por 108 - 98. Con esta victoria, Casademont corta su mala racha de 7 derrotas consecutivas (5 con Ramírez y dos con Plaza), venciendo así además a un rival directo como es San Pablo Burgos en la pelea por escapar de las posiciones peligrosas de la clasificación. Los rojillos se quedan solo un triunfo por encima del descenso.