El autor húngaro, el último en recibir el galardón máximo de las letras mundiales, habla en esta entrevista con Culto de los tópicos de melancolía que cubren su obra, de ideologías, y de vivir el ayer y hoy en su tierra natal. "En pleno régimen de Orbán, me sorprende que sólo haya un millón de alcohólicos en Hungría", asegura.