Luke es un niño huérfano que vive con su abuela, la cual lo alerta sobre la presencia de auténticas brujas: mujeres de aspecto normal que desprecian a los niños y tienen como objetivo matarlos. El niño, en un hotel de Inglaterra durante unas vacaciones, encuentra por casualidad una convención secreta dirigida por La Gran Bruja. Allí, con el propósito de convertir a todos los niños en ratones con una poción mágica, obliga a Luke y su abuela a elaborar un plan para impedirlas y frustrar su malévolo plan.