Carteles y vigilancia para ahuyentar a turistas que se sientan en cualquier rincón a comer helado

Ya se empieza a notar la llegada de los turistas en el mes de marzo y el centro histórico de Palma recupera el bullicio habitual. Uno de los fenómenos que se están repitiendo, y aún no ha empezado la temporada alta, es la búsqueda de cualquier rincón para sentarse y degustar uno de los numerosos helados que se venden en un de las muchísimas heladerías que han florecido en la ruta de los cruceristas que va desde el Parc de la Mar hasta Sant Miquel.