El Govern quiere endurecer las multas a quienes cometan ilegalidades urbanísticas en áreas del litoral hasta el punto de que doblará el importe de las sanciones y los infractores tendrán que pagar hasta el 200 % del valor de la obra. El nuevo anteproyecto de ley de ordenación y gestión integral del litoral incorpora un régimen sancionador mucho más severo con el objetivo de poner fin a la impunidad en la primera línea de mar.