Jordi Calafell, de 22 años, ha dejado los cubatas por el gimnasio, esta es una tendencia a la que muchos jóvenes de hoy en día se están sumando. «Yo lo he visto y lo he vivido», cuenta. Cuando tenía 18 años salía de fiesta cada fin de semana como lo hacían todos. Ahora con casi 23 años pasa más tiempo en el gimnasio y el bar se ha vuelto un lugar poco frecuentado porque «hay que estar sanos», justifica Calafell.