El Madrid se juega la Liga y el Atlético fastidiársela en un derbi con Mbappé

A falta de once jornadas, el Atlético aparece como inesperado mini juez de la Liga. Los de Simeone, sin nada en juego en el campeonato doméstico, teniendo virtualmente asegurada su plaza de Champions para la próxima temporada (13 de distancia sobre el quinto) e imposible pelear por el título (13 de desventaja respecto al Barcelona), se miden en las dos próximas jornadas a Real Madrid y Barcelona , con el parón de selecciones de por medio. Llega el Atlético al Bernabéu este domingo con el dilema de seguir utilizando el equipo B, como lleva haciendo Simeone en Liga durante estas últimas semanas, en las que ha ponderado los partidos de Champions y Copa, o utilizar un once bastante cercano al habitual, teniendo en cuenta que lo que viene en las próximas dos semanas es un parón. El Cholo duda o, al menos, eso transmite públicamente. Veremos si es con la boca chica: «Todavía no sé si habrá cambios. Estamos pensando si seguir generando estas rotaciones que hemos hecho cuando nos ha tocado Champions y después Liga, porque tienen todos una ilusión enorme por participar y me lo están poniendo complicado». Como complicado es pensar que el Atlético pueda regalar un derbi. Más aún si puede generarle un fastidio al Madrid, que, a diferencia de su vecino, sí que se juega la vida ante los rojiblancos: «El derbi siempre es un partido importante. Sabemos lo que siente nuestra gente por este partido», recuerda el Cholo. Con cuatro puntos de desventaja sobre el Barcelona, que recibe al Rayo en el Camp Nou y lo normal es que saque los tres puntos, el Madrid puede presentarse en el derbi con siete de desventaja, por lo que todo lo que no sea ganar al Atlético sería reducir considerablemente sus opciones de ganar la Liga. «Tenemos ganas e ilusión», dijo ayer Arbeloa. Ilusión y ganas tiene, sobre todo, Mbappé, que un mes y un día después puede volver a ser titular. Kylian no juega de inicio desde el pasado 21 de febrero, cuando el Madrid cayó 2-1 en Pamplona ante Osasuna. El martes, en el Etihad, disputó 25 minutos y transmitió buenas sensaciones, ya con su rodilla izquierda recuperada por completo. Lo normal será verle en el once en lugar de Brahim y también se esperan minutos para Bellingham, aunque en el caso del inglés desde el banquillo, tras más de seis semanas fuera por un problema muscular. La recuperación del inglés coincide con la irrupción de Thiago, lo que obligará a Arbeloa a tener que tomar decisiones complicadas. No le va a ser sencillo tocar el once que tanto ha gustado en las dos últimas semanas, con la decisiva victoria en Vigo y la gran eliminatoria ante el City, pero tampoco sería normal ver a Jude en el banquillo con lo que se viene después del parón: «Cuando lleguemos a ese río cruzaremos ese puente. La vuelta de Bellingham es una gran noticia y el rendimiento de Thiago, también. No porque juegue Bellingham tiene que dejar de jugar Thiago». Quizás es Arda, y no Pitarch, el que salga del once con la vuelta de Jude, pero más allá de los nombres, que es evidente que unos pesan bastante más que otros, es saber cómo va a jugar este Madrid con Mbappé, Bellingham y Vinicius. Lo que ha corrido el Madrid en las dos últimas semanas, en las que también ganó al City en kilómetros en ambos partidos, está por ver si se repite con los tres futbolistas franquicia. Arbeloa está convencido de que así será: «Esto es un trabajo de once jugadores. Atacamos todos, defendemos todos. La mentalidad tiene que ser colectiva». Será un partido inusual en las porterías, con Courtois y Oblak fuera del derbi. La baja de Thibaut , que tiene como objetivo poder jugar la vuelta de cuartos de Champions ante el Bayern, provoca un agujero importante en el Madrid. Sus paradas han sostenido a los blancos en sus peores momentos, tanto esta temporada como la pasada. Y ha sido, por supuesto, pieza clave en los éxitos de los últimos años. Complicado reemplazar a un guardameta que colecciona paradas de valor gol como tantos suma Mbappé, pero esta película ya la ha tenido que rodar el Madrid en anteriores ocasiones y el actor secundario Andriy Lunin ha estado a la altura: «La suerte que tenemos es que se lesiona el mejor portero de la historia y tenemos otro porterazo», dice Arbeloa. Mismo guion que en el Atlético. Musso ha emergido como un portero de absolutas garantías, como ha demostrado en la Copa, tanto en la pasada edición como en la actual, en la que el Atlético ha llegado a las semifinales y a la final, respectivamente. Oblak es una leyenda, pero el argentino es el futuro y, hasta que se recupere Jan, el presente. Hoy se estrena en un derbi de retos opuestos en el Bernabéu.