Cristina Pardo: «Me deprime cuando el Real Madrid no pelea, casi se arrastra»

¿Qué supone el deporte para Cristina Pardo? Como practicante es importantísimo. Empecé a hacer deporte tarde, pero ahora lo necesito para mantener el equilibrio en mi día a día laboral, con un trabajo que genera mucho estrés. Intento hacerlo cuatro ó cinco días a la semana. Y como aficionada supone tiempo de ilusión, de ajustar mis planes a esos eventos deportivos que me interesan. ¿De Osasuna? No. Por efecto sí. Mi hermano ha hecho la tipografía del club, soy de Pamplona y mi primera experiencia laboral está relacionada con Osasuna. Estaba haciendo prácticas en Onda Cero. Me enviaron al túnel de vestuarios del Sadar. Sólo conocía al único jugador negro que había, que era De Freitas. Nunca había hecho deportes y, tras el partido me dijeron que tenía que entrevistarles. ¿Y cómo resolvió? Me había llevado los cromos de mi hermano para identificarlos. Así sobreviví a aquella retransmisión. Entonces ¿de qué equipo ponemos que es? Por una cuestión de afinidad familiar, en mi casa somos del Real Madrid. Para mí, ha supuesto un nexo de unión con mi padre y con mis hermanos. Aún hoy lo es. Si estamos viendo un partido, mi padre en Pamplona y yo en mi casa y hay un penalti, me hace una videollamada y lo vemos juntos. Lo celebramos, gritamos …y luego colgamos y ya está. ¿De dónde sale eso de que usted fue «la Karanka de Ferreras»? De mí. Lo utilizaba para avisar en twitter que Ferreras no estaba y presentaba yo. Karanka vino un día a mi programa y me contó que, cuando estaba en Inglaterra, en ocasiones, le saltaban las alarmas con su nombre y el mío y no entendía nada. Usted no es una aficionada inducida por su entorno. Condicionó mi vida laboral. Estudié periodismo por José María García. Quería ser él. ¿Nunca le ha dado por intentar presentar un programa deportivo? Nunca me he planteado nada en mi vida laboral. Me he dejado llevar por donde me iban poniendo. No sé qué tal se me hubiera dado. Yo me he dado cuenta de que no puedo decir que me guste todo el deporte. No veo un partido cualquiera. Sólo los del equipo que me gusta. Y con el tenis me pasa igual. Para usted, el tenis se ciñe a Nadal. Llegó a llorar cuando se retiró, ¿cierto? Yo era de Nadal. En su día, de Arancha Sánchez Vicario. Pero un Djokovic- Federer no lo veía. Como dice mi jefe, soy monoteísta. ¿Lloraría por un Mundial de la selección española de fútbol? No. Con Nadal hay un componente emocional, porque le he visto crecer profesionalmente. Desde que empezó a despuntar, me encanta. Y le he seguido. Y se retiró muy poquito tiempo después de que yo pudiera ver un partido suyo, invitada por su familia. Ahí le pude conocer. Y me dio mucha pena su retirada. Creo que es una persona que ha aportado unos valores fundamentales para el deporte, que deberían servir para la vida, en general, y su manera de jugar, de entender el esfuerzo…me genera muchos sentimientos positivos. Una vez más, Nadal como modelo de todo lo bueno. Da igual cuando lo lea. Algo habrá hecho bien. ¿Qué le parece más amoral una Supercopa en Arabia o un Mundial, a día de hoy, en EEUU? Que se celebre una Supercopa en Arabia Saudí, con todo lo que la ha rodeado y considerando que hay aspectos que aún están siendo investigados en los tribunales, sí me suscita cierto rechazo. Que se celebre un Mundial en Estados Unidos, que ahora mismo tiene un gobierno tan estrafalario, puedo entender que haya debate. Lo llamativo es que exista, porque Estados Unidos debería ser un país que estuviera por encima de esas consideraciones, pero estamos dónde estamos. ¿Tenemos un problema de racismo, en España? Yo creo que no. Lo que sí creo es que, en el fútbol, hay comportamientos absolutamente condenables. Me llamó la atención el partido entre el Madrid y el Benfica. Cuando cambiaron a Prestianni, la gente le aplaudió. ¿Cómo es posible que se aplauda a alguien que ha llamado mono a un compañero? Creo que, en el fútbol, hay algunas fronteras gelatinosas. Pero no diría tanto como que España es un país racista. ¿Qué sensaciones le despierta la figura de Laporta? Me parece una persona muy histriónica y, en ocasiones, puede parecer frívolo. En esos puestos de responsabilidad me gusta más algo más sobrio. Le supongo muy satisfecha después de ganarle la eliminatoria al City. Pues no. Estoy contenta. Y, llegados a cuartos puede hacer algo interesante en esta Champions, frente a lo que pensábamos hace un tiempo. Pero me deprime un poco cuando el Madrid no pelea como le hemos visto pelear no hace mucho. A mí no me gusta verle sufrir y poco menos que esperando a que pasen los minutos para que no le metan un gol, casi arrastrado. Es usted un verso suelto, Cristina. Me encantaría ver al equipo luchar, como lo ha hecho en partidos recientes y tener alguna certeza. Hay días que tengo mucha ilusión y pocas certezas. Siga, siga. Me gustaría más seguridad, más equipo, que creo que en eso están, menos sufrir. Ya hemos sufrido mucho con Nadal y no es necesario. ¿Le augura un buen futuro a Arbeloa? Ni idea. Es un trabajo tan resultadista que debe ser terrible el día a día. Lo pensé con Xabi Alonso y esos últimos días, en que están esperando a que te echen. Sólo uno mismo sabe si lo van a mantener o no. ¿Por quién apuesta para ganar la Champions, la Liga y la Copa? Me gustaría que la Champions la ganara el Madrid. La Liga tiene muchas opciones el Barça, que no está tan irregular. Y la Copa, no sé, pero que la gane el que más pelee. Cómo le gusta la épica de la batalla en el fútbol. A mí sí. Hay una cosa que no me gusta nada de algún jugador del Madrid y es hay una jugada de ataque, pierdes el balón y, después de recuperarlo, aún hay algún jugador que está en fuera de juego. Me fastidia mucho que no corran. Póngale nombre al sujeto, por favor. Vinicius. Lo hace mucho. Pero luego te apaña un partido como el del Etihad y te olvidas. Pues sí, me alegro de que últimamente estén sembrados. Su jugador de referencia. Fernando Hierro. Ahora mismo, me gustan los jugadores que no son protestones, ni marrulleros y que luchen. Valverde o Mbappé, que creo que es buenísimo, aunque cuando no tiene el balón es como si jugaras con uno menos. Y Rudiger. ¿A Rudiger, le incluimos entre los no marrulleros? Es un buen jugador ¡qué le vamos a hacer!