Lo que debía ser el cierre de un evento de automovilismo en el Caribe mexicano se convirtió en una mala experiencia para coleccionistas. Luego del encuentro, se reportó el robo de una “madrina” (remolque transportador) que trasladaba siete vehículos Ford Modelo A, producidos entre 1928 y 1931, tras salir de la zona de Tulum.