Carlos V y Cuacos de Yuste caminan de la mano. Todos los años la compañía de teatro realiza una interpretación de lo que fue la llegada del emperador al Monasterio del pueblo, un momento que, sin duda, cambió la historia de la comarca de La Vera. Nada más entrar al pueblo ya ves al monarca en una escultura en lo que es el inicio hacia la subida al lugar donde abandonó el mundo, el Monasterio de Yuste. De todos los lugares de su imperio, decidió morir en Cáceres.