La comarca de las Villuercas es conocida por su paisaje inigualable. Con sus sierras abruptas, valles estrechos y dehesas dibuja uno de los entornos más singulares de Extremadura. Es una tierra de contrastes, de horizontes quebrados y de pueblos que se asientan entre montañas. En esta zona del sureste cacereño, la naturaleza se presenta con una imagen poderosa y serena al mismo tiempo. Las laderas cubiertas de vegetación, los castañares, los olivares y las extensiones de monte mediterráneo componen una estampa en la que el verde y los tonos ocres cambian con las estaciones.