Jubilarse ya no significa cerrar un capítulo, sino abrir uno completamente nuevo. Con una edad media efectiva de jubilación situada en torno a los 65 años y una esperanza de vida que supera los 83, los mayores se enfrentan al menos a dos décadas de tiempo libre por delante, con la oportunidad de diseñar su propio estilo de vida y de explorar intereses que han ido postergando durante años.