Cartografía de lo insólito: mito y extrañamiento

En el escaparate de una librería de la Rue Monsieur le Prince de París, Luis Harss, el escritor chileno de ‘Los nuestros’ -Alfaguara-, descubrió la novela de Julio Cortázar ‘Rayuela’. Imaginamos la primera edición en la editorial Sudamericana, un año después del mágico 1962, justo cuando comenzó el Boom latinoamericano. El crecimiento del cabello rojizo de Sierva María de Todos los Ángeles, que alcanzó unas proporciones imposibles para la naturaleza después de su muerte, supuso en ‘De amor y otros demonios’, de García Márquez, una muestra de la fuerza de lo que nunca muere, la narrativa garciamarquiana. El Boom fue un movimiento cultural a la altura del Siglo Oro o los rusos del XIX, que consiguió otorgar una identidad literaria sin precedentes a Latinoamérica. Sus distintas fantasías, desde lo real maravilloso de Alejo Carpentier y su novela ‘El reino de este mundo’, el realismo mágico de Juan Rulfo y García Márquez, o el realismo fantástico del argentino más parisino, Julio Cortázar, contribuyeron a enriquecer a la literatura en español con el estudio de las excepciones a las leyes de la realidad, como decía Alfred Jarry. Esto último espoleó a Cortázar y su teoría de lo fantástico a través del extrañamiento, como explicó en la Universidad de Berkeley (California) en 1980.