‘La chica más lista que conozco’ el último trabajo de Sara Barquinero, da testimonio del despertar intelectual y emocional de Alicia. Ella es una chica de provincias (Valladolid) que llega a la universidad de Madrid cargada de ilusiones, dispuesta a que la universidad le depare un desarrollo intelectual que colme sus expectativas intelectuales y también un lugar donde trabar amistades y quizás amores, pero el desencanto aparece pronto cuando observa que el mundo académico no está a la altura de sus expectativas de joven idealistas. Soñaba con una universidad abierta y moderna que le abriera el camino al conocimiento, pero se encuentra con un mundo donde cuestiones como el elitismo o la competitividad valen más que el talento, con una burocratización del conocimiento donde lo que cuenta es medrar para obtener la beca o la cátedra y, en fin, con un escenario donde hay una especie de mercado de blancas en el que los catedráticos cincuentones pugnan por ‘cazar’ a las jóvenes que prefieren el atajo de la cama del profesor para llegar a su sobresaliente deseado.