«El hombre del castillo» (1962), una distopía del profeta Philip K. Dick, ofrece una versión paralela de la historia en la que USA, tras la victoria del Eje en la II Guerra, ha sido dividida, con una zona ocupada por el III Reich y otra por el Imperio japonés. De la novela surgió una exitosa serie de TV producida entre 2016 y 2019. Esa ideación de un fascismo americano proveniente del exterior hace hoy pensar que utopías y distopías fracasan en su función profética cuando proyectan linealmente a otro tiempo (futuro, pasado o paralelo) realidades nacidas de un concreto medio histórico. El fascismo siempre cambia de cara, la historia no se repite. Las que repiten son las pulsiones humanas que la subyacen y mueven. Vive latente, como la peor versión de nuestro programa, hasta que un día eclosiona y se propaga viralmente. Importa saber esto para combatirlo en la última versión.