La obesidad es uno de los principales factores de riesgo de 13 tipos de cáncer y de enfermedades como la diabetes, la hipertensión o las cardiopatías. Su aparición tiene múltiples causas como el sedentarismo, la mala alimentación, la genética y también la situación socioeconómica. De hecho, la tasa de obesidad entre las familias navarras con bajos ingresos es un 53% más alta que entre las que tienen rentas medias y altas. Así lo recoge el informe Determinantes sociales de la salud en Navarra –publicado en 2024–, que detalla que los navarros con una renta inferior a 18.000 euros anuales y que cobraban la Renta Garantizada presentaban una tasa de obesidad del 11,3%, mientras que en la población que tenía unos ingresos por encima de los 18.000 euros ese porcentaje se reducía al 7,4%. Es decir, tener un nivel de ingresos bajo eleva la probabilidad de padecer obesidad un 53%. “El sobrepeso y la obesidad también tienen factores de riesgo socioeconómicos y ambientales. Los entornos vulnerables facilitan el consumo de comida rápida y limitan el acceso a alimentos saludables y áreas para el ejercicio”, explica Ana Zugasti, jefa de Nutrición del Hospital Universitario de Navarra (HUN).